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Prólogo

El Atlas Histórico y Cultural de Yucatán ya ha emprendido el viaje: una larga travesía hacia el rescate, la preservación y la divulgación de la identidad de un pueblo a través de datos, conceptos, definiciones, descripciones, cifras, estadísticas y la reconstrucción minuciosa de sus personajes y episodios capitales.

En este volumen enciclopédico están desde los motivos de la tierra y el mar, pasando por la fauna, la flora y la geografía, hasta los pasajes medulares de la civilización maya, así como la evolución de Yucatán en su calidadde estado y de cultura perteneciente a México.

El mundo antiguo y el ámbito contemporáneo establecen en estas páginas un diálogo profuso, un encuentro de dos hemisferios acaso separados por el tiempo, mas no por el humanismo. Los lugares trascienden y valen por la gente que los ha vivido, que los ha disfrutado, padecido y, especialmente, por la gente que los ha llevado al florecimiento.

Se trata de un prolongado periplo por la memoria, por el pasado, cuyo esplendor se sedimenta ahora para que a partir del conocimiento y de la razón pueda volver a ser edificado por las generaciones venideras. La lectura, pero sobre todo el hábito de la consulta, harán que se cumpla este cometido cada vez que un niño, un estudiante, un profesionista o un padre de familia se acerquen a esta pieza informativa.

El trabajo comprometido de investigadores, académicos, historiadores, diseñadores y escritores ha hecho posible la constitución de esta obra de largo aliento que concentra nuestra esencia, sus antecedentes más remotos y la prospección vista desde el presente, y que, además, define que la cultura no es propiedad de nadie, sino un derecho de cada individuo.

Por eso, este Atlas Histórico y Cultural de Yucatán está escrito con la “A” de atreverse para recorrer los caminos de los mapas políticos, geográficos, económicos, sociales, ecológicos, históricos y culturales de la entidad y de la península que habitamos, todo ello con la objetividad y la ética que exigen sus contenidos.

En este Atlas la historia se traza sobre una línea que nos lleva a horizontes y destinos diversos, como lo exigen los acontecimientos de una realidad cambiante a cada instante, en ese territorio del tiempo que nos reta y nos define.

Desde estas páginas, sabemos quiénes hemos sido y cómo somos, aunque apenas vislumbramos quiénes seremos. Un principio rector de la investigación señala que es imprescindible apoyarse en las tendencias, en las propensiones, en las inercias. De regirnos con este método, podemos conjeturar que el futuro será propicio para nuestro estado, con una sociedad altamente productiva y adecuada para los desafíos del mañana, las intensidades del progreso y el horizonte sostenido en la educación y en la cultura vistos como condición inherente de todos los que convivimos y formamos el espíritu de lo yucateco. Porque la cultura es el valor sustantivo que nos une y cohesiona, nos da identidad peninsular y el orgullo de lo nuestro. En pocas palabras, la cultura nos representa ante el concierto universal.

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